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viernes, 12 de noviembre de 2010

Alitas de pollo caramelizadas


Lamento que la foto sea mala, pero es la única que tengo... Y el plato vale la pena. Es muy fácil y rápido de hacer, y muy rico. A Ruth y al pomelo les encantaron estas alitas (aunque debo decir que lo del pomelo fue fácil, tiene debilidad por las alitas de pollo cocidas de cualquier modo). Nuevamente es una receta libremente adaptada del libro que me trajo Ruth de Camboya, un regalo estupendo ;^)

Necesitáis unas cuantas alitas de pollo (no sé cuántas hice, una bandeja entera de la carnicería), azúcar, aceite de sésamo y de oliva y jengibre fresco rallado o en polvo.

Calentad unas cuantas cucharadas de azúcar (cinco o seis) en una cazuela, removiendo constantemente hasta que adquiera color y consistencia de caramelo. Añadid entonces tres o cuatro cucharadas de agua y removed con fuerza para conseguir caramelo líquido.

En un wok o una sartén grande, calentad el aceite de sésamo con un poco de aceite de oliva para que no se queme. Añadid una cucharadita de jengibre (o más si os gusta, a mi pomelo no le vuelve loco, así que yo intento no abusar, aunque a mí me encanta) y salteadlo bien hasta que empiece a desprender su aroma. Añadid entonces las alitas de pollo y cocedlas a fuego vivo hasta que se doren. Verted el caramelo por encima y mezcladlo todo bien. Tapad el wok o la sartén y dejad cocer a fuego lento hasta que la salsa empiece a espesar y a cubrir las alitas de pollo. Servidlas calientes con una ensalada o arroz blanco... Ñam!

martes, 5 de octubre de 2010

Cuadraditos de carne camboyanos


Lamentablemente me ocurren dos cosas terribles: 1 - no tengo el nombre en camboyano del plato :^( y 2 - por mucho que insisto, el pomelo se resiste a poner más luz en el comedor. Le gusta mucho la penumbra. Así que esta foto es lo mejor que he podido obtener.

Mi amiga Ruth estuvo en Camboya este verano y me trajo de regalo un libro estupendo sobre la cocina local. Un día que vino a cenar, probamos este plato que resultó muy rico (y es fácil de hacer). Como siempre, eso sí, he adaptado la receta a lo que teníamos en casa y a lo que se puede conseguir por aquí.

2 cucharadas de tuk trey (salsa camboyana. Yo no tenía, así que le puse Nuoc Mam vietnamita, pero le podéis poner cualquier salsa de pescado, de ostras o incluso de chile que tengáis en casa), 1/2 kilo de carne de cerdo picada, 2 cucharadas de canela, 2 cucharaditas de azúcar, 1 cucharadita de pimienta negra, 1 cucharada de harina, 2 cebolletas picadas, un buen chorro de aceite.

Poned la carne en un bol y añadidle la salsa, la canela, el azúcar, el aceite y la pimienta. Mezclad bien. Añadid después la harina y las cebolletas picadas. Mezclad bien y colocad la mezcla en una bandeja de horno, aplastándola bien hasta que tenga un grosor de como máximo un dedo (o podéis hacerlo más grueso, en un molde de pan, y después cortarlo con un grosor de un dedo) y cubra bien toda la base de la bandeja. Metedlo en la nevera y dejar reposar un par de horas como mínimo.

Precalentad el horno a 180-200 grados. Meted la bandeja y coced durante una horita. Cuando lo tengáis hecho, sólo tenéis que sacarlo, cortarlo a cuadraditos pequeños, que puedan cogerse con la mano o con un palillo, y servirlo con cualquiera de las salsas que hemos comentado antes (yo lo serví con salsa de chile dulce).

También podéis pasar los cuadraditos por una sartén con un poquito de aceite para dorarlos antes de servirlos.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Tajin de pollo con cebolla y pasas

El otro día, en la carnicería, descubrí que tengo un pompón aspirante a vegetariano y otro que no tiene ninguna clase de escrúpulos alimentarios. Mientras mi pompón mayor se horrorizaba ante la visión del pollo y el conejo enteros que pedí que me despiezaran, el pequeño aplaudía encantado y nos contaba cómo Antònia, nuestra vecina de la montaña que cría gallinas y conejos, había matado hacía poco una gallina para comer. Lo que al grande le parecía una aberración, al pequeño le resultaba lo más normal del mundo. Pero cuando llegamos a casa, guisamos el pollo y lo servimos, con sus pasas y su salsita, hubo unanimidad. Todos lo devoramos ;^)

La receta es una versión libre del libro "Marruecos. La cocina de mi madre." Es un libro que creo que ya os recomendé, pero insisto. Además de estar editado por Intermón-Oxfam, es una belleza, lleno de hermosas fotos y de platos deliciosos y sorprendentemente fáciles de hacer. Es un repaso a la comida diaria de nuestros vecinos del sur, a los platos tradicionales de las familias marroquíes, y vale muchísimo la pena.

1 pollo cortado a octavos, 3 cebollas grandes cortadas finas, 1 taza de pasas, 1 cucharadita de jengibre en polvo, un pellizco de canela, aceite de oliva, sal y pimienta.

Dorar los trozos de pollo en una cazuela con un buen chorro de aceite. Cuando esté dorado, añadir las cebollas, la sal, la pimienta y el jengibre. Rehogar cinco o diez minutos, hasta que la cebolla se haya dorado un poquito y añadir suficiente agua como para tapar el pollo. Añadir las pasas y la canela. Dejar cocer una hora, a fuego suave, tapado, hasta que la carne esté bien hecha y la salsa haya reducido y espesado. Servir caliente.

martes, 30 de junio de 2009

Yakitori

Bueno, se nota que tenía un montón de recetas que subir y que no encontraba el momento. Y se nota que en casa nos gusta la comida japonesa ;-)

Un par de pechugas de pollo (enteras o en filetes), cinco o seis cebollas tiernas, sake, salsa de soja, mirin y azúcar.

Cortar las pechugas de pollo en dados. Si usáis filetes, enrolladlos sobre sí mismos hasta que tengan el tamaño de un dado de pollo.

Cortar las cebollas tiernas en dados de medida similar al pollo. En Japón se usa la parte verde de la cebolla, que es un poco diferente a la nuestra, pero yo usé las cebollas enteras sin problemas.

Preparar las brochetas alternando el pollo y la cebolla tierna. Con cinco o seis piezas basa. Se suele empezar y terminar con pollo.

Preparar la salsa mezclando media taza de sake, media de mirin, una de salsa de soja y dos o tres cucharadas de azúcar. Llevar la mezcla a ebullición y remover constantemente hasta que el azúcar se disuelva.

Untar las brochetas con la salsa y colocarlas en el horno con la placa y el grill encendidos. Ir dándoles la vuelta y untándolas constantemente con la salsa hasta que el pollo esté bien cocido.

lunes, 26 de enero de 2009

Tajín de kefta con huevos


Otro exquisito tajín del mismo libro que he hecho un par de veces y que en casa ha triunfado como pocas cosas... Es un plato muy de invierno, de cuchara y de pan. Estos días de frío apetece un montón.

1 kilo de carne picada de ternera, 4 huevos, 5 tomates rallados (o media lata de tomate natural), 2 cebollas picadas, pimentón dulce, comino, perejil, cilantro, aceite, sal y pimienta.

Mezclar la carne picada con la mitad de la cebolla, un par de cucharadas de perejil picado y un poco de aceite. Añadir el pimentón, el comino y sal. Mezclar bien y formar pequeñas bolitas.

En una cazuela (si teneís un tajin, mejor todavía), poner el tomate rallado, la otra mitad de la cebolla, cilantro, perejil, sal, pimienta y un poco de aceite. Añadir un vaso de agua y cocer 10 minutos a fuego medio.

Añadir las albóndigas y dejarlas cocer 15 minutos a fuego medio. Romper los huevos sobre la cazuela (1 huevo por persona, así que yo pongo 5 en lugar de 4), y dejarlos cocer unos minutos.

Servir muy caliente.

Tajín de pollo con patatas y aceitunas


Esta receta es de un libro que me encanta. Se llama "La cocina de mi madre: Marruecos" y es de Intermón-Oxfam. Las recetas son exquisitas, pero además el libro está lleno de fotos hermosas de Marruecos y su gente.

Hace una semana dimos la bienvenida a Marta a Catalunya, bueno, más concretamente a Caldes ;-) y preparamos este plato para cenar. Hala, hacemos extensiva la bienvenida a la blogosfera. Esperamos que se sienta como en casa.

1 pollo cortado a cuartos u octavos, 5 ó 6 patatas grandes, 125 gramos de aceitunas, 2 tomates cortados a rodajas, 2 tomates picados, 1 limón, 1 cebolla picada, 2 dientes de ajo picados, 1 poco de cúrcuma, perejil picado, cilantro picado, aceite, sal y pimienta.

En una cazuela grande, rehogar el pollo con las rodajas de tomate, la cebolla, el ajo, el cilantro, la cúrcuma, el perejil, sal y pimienta.

Pelar y cortar las patatas a dados. Cuando el pollo esté dorado, echar las patatas a la cazuela y añadir agua (o caldo) hasta que la carne quede cubierta. Cocer una hora a fuego medio, tapado. Si el agua se evapora, añadir más.

Pasada la hora, añadir el tomate picado, las aceitunas y el limón lavado y cortado a rodajas. Cocer 15 minutos más a fuego suave.

Servir muy caliente.

La receta original se hace con aceite de cacahuete, limón encurtido y aceitunas moradas. Lo de las aceitunas fue despiste, pero el aceite de cacahuete y el limón encurtido son difíciles de conseguir.

viernes, 25 de julio de 2008

Hortobágyi palacsinta

Ayer hice un plato húngaro. Tenía un poco de pollo y quería preparar algún plato mínimamente elaborado para que los pompones comieran sano y me encontré con esta receta en uno de mis libros de cocina (Especialidades húngaras, de la editorial Könemann). Quedó exquisito y es muy, muy sencillo. Yo adapté la receta para hacer un plato más veraniego, porque la preparación original era más parecida a unos canelones, más pesada, y la verdad es que resultó ser toda una sorpresa.

Primero hay que preparar unas cuantas tortitas, parecidas a crepes. Se preparan así:

200 gramos de harina, sal, 2 huevos, 250 mililitros de leche, 150-200 mililitros de agua fría, aceite o mantequilla.

Mezclar la harina, la sal, los huevos y la leche hasta conseguir una masa lisa y sin grumos. Ir añadiendo poco a poco el agua hasta que la masa quede líquida y cremosa. Calentar una sartén y repartir una cucharadita de aceite o mantequilla por toda la base. Poner un cucharón de masa en la sartén, extendiéndolo bien, y dorarlo por ambos lados. Tienen que quedar unas crepes finas, pero consistentes y manejables. Salen unas 10-12 tortitas

En la receta original se usaba agua con gas en lugar de agua, pero yo no tenía.

Después, preparamos el relleno:

1/2 kilo de pollo deshuesado, 1 cebolla, aceite, 1/2 cucharadita de pimentón (dulce), 1 pimiento, 1 tomate, 300 ml de nata, sal y pimienta.

Calentar el aceite en una sartén. Añadir la cebolla y saltear hasta que esta esté transparente. Retirar del fuego, añadir el pimentón y remover bien. Añadir el pollo cortado en trozos y saltear a fuego vio unos minutos. Reducir el fuego, añadir el pimiento y el tomate picados y dejar cocer a fuego suave, tapado.

Cuando las verduras se hayan cocido, añadir la nata líquida y cocer un rato más a fuego lento. Salpimentar.

Cuando la salsa esté bien mezclada y cocida, triturarlo todo. Rellenar con la pasta resultante las tortitas, y envolverlas en forma de paquetito. Servir.

La receta original separaba el pollo de la salsa, trituraba la salsa con las verduras, rellenaba los paquetitos con el pollo desmenuzado y parte de la salsa, y tiraba la salsa restante por encima de los paquetitos, que después se metían en el horno y se servían bien calientes.

En lugar de nata líquida la receta usa nata agria, pero aquí es relativamente difícil de encontrar.

Y finalmente... No puedo poner foto porque me olvidé la cámara en casa de Oriol y Sara, y tengo que ir a buscarla un día de estos. Pero prometo enmendar el entuerto pronto ;-)

martes, 4 de marzo de 2008

Solomillo de cerdo glaseado


2 solomillos de cerdo, 4 cucharadas de salsa de soja, 2 cucharadas de miel, 2 dientes de ajo, semillas de sésamo.

Precalentar el horno a 200 grados. Limpiar la carne de grasa y colocarla en un recipiente ancho. Mezclar la salsa de soja con la miel y el ajo, y macerar la carne en esa mezcla durante una hora.

Rebozar la carne con las semillas de sésamo, intentando que quede bien cubierta. Colocar la carne en una bandeja o en una fuente llana de horno con el jugo de maceración. Asarla unos veinte minutos, tirándole su jugo por encima de vez en cuando. Tapar con papel de aluminio y cocerla 15 minutos más.

Cortar la carne en rodajas y reservar caliente. Colocar todo el jugo de cocción en una olla pequeña y cocer removiendo constantemente hasta que espese.

Servir la carne con la salsa.

miércoles, 30 de enero de 2008

Estofado de ternera al vino tinto


Seguimos con los platos de frío, de cuchara, de siesta, de sobremesa larga y de michelines o "love handles", que me parece un nombre magnífico.

Leímos la receta en un libro, la probamos y ahora el plato es un clásico de casa. Está riquísimo y es muy fácil de preparar.

1 kilo de carne de ternera cortada en cubos, harina para rebozar, 300 gramos de beicon, 8-10 cebolletas cortadas a cuartos, 300 gramos de champiñones troceados, medio litro de vino tinto, medio vaso de tomate triturado, dos litros de caldo de ternera, medio kilo de patatas, 1 ramillete de hierbas.

Salpimentar la carne, rebozarla en la harina y freír en una cazuela a fuego vivo. Cuando la carne esté dorada, retirar de la cacerola y reservar. En la misma sartén, freír el beicon hasta que se dore, retirar y reservar junto con la carne. Freír entonces las cebolletas y los champiñones hasta que se doren. Retirar y reservar aparte.

Verter el vino tinto en la cazuela y remover bien con una cuchara de madera. Añadir el tomate triturado, el caldo y las hierbas. Introducir la carne y el beicon y llevar a ebullición. Dejar cocer a fuego lento durante una hora. Añadir entonces las cebolletas, los champiñones y las patatas troceadas.

Dejar cocer una hora más, hasta que la carne esté muy tierna. Servir en plato hondo, coger una cuchara y... buen provecho.

jueves, 6 de diciembre de 2007

Escabeche


Mi suegra, es decir, mamá pomelo, cocina de miedo. Una de las cosas que mejor le sale es el escabeche. Suele hacer unas codornices escabechadas, que son una auténtica delicia. Y un día le comenté que tenía unos filetes de caballa y que no sabía qué hacer con ellos y me dijo que venía a casa y me enseñaba a preparar su escabeche. Lo he probado tanto con caballa como con atún, y la verdad es que queda riquísimo, y es una buena manera de tener algo preparado en la nevera para improvisar una ensalada, un aperitivo o cualquier otra cosa.

Como en muchos otros platos hay tantas recetas como cocineros. Esta es la de mamá pomelo y es exquisita ;-)

Aceite de oliva, vinagre, ajos, 1 atado de hierbas aromáticas, pimentón, pescado o carne.

En una cazuela ancha, a poder ser de hierro colado, poner unos dos dedos de aceite. Tiene que haber suficiente para cubrir la carne o el pescado que vaya a cocerse. Calentarlo a fuego lento. Añadir varios dientes de ajo al gusto (yo le pongo 1 cabeza y media o dos, pero es que me encanta el ajo :-)) y el atado de hierbas aromáticas (si no tenéis, podéis ponerle granos de pimienta, hojas de laurel o un ramito de cualquier especia que os guste). Cuando los ajos empiecen a dorarse, añadir una cucharadita de pimentón. Cocerla un poco y añadir un vaso de vinagre.

La cantidad de vinagre también es cuestión de gustos. A mí me gusta el vinagre, así que le pongo un buen vaso, pero se puede hacer con menos.

Mezclarlo todo bien, y cuando vuelva a estar caliente, añadir la carne o el pescado en filetes o en trozos que queden bien cubiertos y separados. Dejar cocer a fuego lento durante 25 minutos o media hora, hasta que la carne o el pescado estén bien hechos. Dejar enfriar y guardar en la nevera.

Yo le añado un poco de sal, porque si no lo encuentro soso, pero va a gustos. También se le pueden añadir muchas otras cosas, como unas cebollas tiernas o unas setas. Al fin y al cabo, es una especie de confitado con vinagre. Slurps, qué hambre me ha entrado...

sábado, 21 de julio de 2007

Pollo asado


No me gusta lo de pollo asado, porque para mí asar es cocer al horno o a la parrilla, con poca grasa, y esta receta es todo lo contrario, pero no encuentro mejor traducción para el "pollastre rostit" de toda la vida... Si a alguien se le ocurre un título mejor, soy todo oídos.

2 ó 3 cebollas grandes, 1 pollo cortado a octavos, cava o vino blanco, ajo, aceite de oliva, 10 avellanas o almendras, perejil, pimentón.

Cortar la cebolla en rodajas y cocerla con un buen chorro de aceite en una cazuela grande (de barro o hierro colado). Añadir unos cuantos dientes de ajo sin pelar. Cuando la cebolla esté transparente, añadir el pollo y marcarlo un poco. Añadir medio vaso de cava o vino blanco y cocer a fuego vivo para que se evapore el alcohol. Al cabo de unos minutos, bajar el fuego y dejar que el pollo vaya haciéndose a fuego lento. Cuando el pollo esté tierno (yo normalmente lo tengo entre una hora y una hora y media), preparar una picada en el mortero con un par de dientes de ajo, las avellanas o almendras, un puñado de perejil y una cucharadita de pimentón. Tirar la picada por encima del pollo, remover, dejar cocer un par de minutos más y servir.

Este plato queda perfecto con unas patatas confitadas en el mismo aceite del pollo, o con bastante más cebolla para hacerlo encebollado. También se puede usar el hígado del pollo, cocido a la plancha para incorporar a la picada.

Esto me lleva a haceros una pregunta que me ha tenido preocupada toda la semana ;-) ¿Fuera de Cataluña también se hacen picadas para los guisos? Me explico, todas las recetas catalanas llevan una picada, que se trata de un conjunto de ingredientes majados en el mortero y que se conciben para añadir un gusto crudo al final de la cocción y un poco de harina o frutos secos para espesar la salsa. Normalmente se pican ajos, perejil, almendras, avellanas, galletas maría, carquinyolis (unos dulces catalanes secos, como galletas), las vísceras de la carne o el pescado que se cocina y especias. Esta mezcla se disuelve con un cucharon de salsa o aceite del guiso y se incorpora a la olla. No sé si existe esta tradición en el resto de España. Si existe, os estaréis riendo de mí por mis dudas existenciales, lo sé...

Alitas de pollo con ñoquis


A mi pomelo le encantan las alitas de pollo. No me preguntéis por qué, porque a mí nunca me han apasionado particularmente, pero a él le chiflan, y cada cierto tiempo insiste e insiste hasta que las preparamos. Siempre ando buscando nuevas maneras de hacerlas para darles más sabor, y esta última vez las preparé así:

1/2 kilo de alitas de pollo, sal, pimienta, polvo de cinco especias, aceite, zumo de limón, guindilla.

Poner las piezas de pollo en una cazuela con agua y hacerlas hervir. Retirar las impurezas del agua con una cuchara. Añadir entonces la sal, la pimienta y una cucharadita de polvo de cinco especias. Dejar hervir unos minutos, hasta que el pollo esté cocido. Escurrir.

Calentar aceite en una sartén y freír el pollo hasta que esté bien dorado. Colocarlo sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite. Espolvorearlo con un poquito más de sal, pimienta y polvo de especias. Rociarlo con zumo de limón o lima y servir.

Para acompañarlo, esta vez, optamos por hacer una versión de las patatas fritas con ñoquis. En este caso eran ñoquis rellenos de gorgonzola, que quedaron aún más deliciosos. Solo hay que freír los ñoquis en abundante aceite, escurrirlos y servirlos. Son un aperitivo riquísimo.

Esta receta de alitas se puede hacer con otras partes del pollo.

jueves, 3 de mayo de 2007

Pollo con colmenillas

Pollo (en cuartos, muslitos, pechugas...), colmenillas (se pueden usar otras setas), 4 cebollas, 4 patatas, 1 pimiento verde, ajos tiernos o brotes de ajo, 1 tomate, media copita de ron o whisky, 2 vasos de caldo de pollo o verduras, 3 ó 4 cucharadas de nata líquida, aceite de oliva.

Podríamos inaugurar una sección de recetas de subsistencia, ya que este plato nos lo hemos inventado hoy con una nevera que hace eco, en la que conviven los típicos yogures y tres pimientos verdes con el vacío más absoluto. Pero, aunque esté muy mal que lo diga yo, la verdad es que nos ha quedado riquísimo y muy apañado, así que cualquier día voy a hacer cuando venga algún amigo a cenar.

Àlex fue a pasar el fin de semana a Ansovell con sus abuelos y volvió contentísimo porque había vivido una aventura y había encontrado muchas "carbassoles" (rabassoles o múrgoles, colmenillas en catalán). Maria, mi suegra, me trajo unas cuantas (y nos invitó a probar en su casa otras rellenas de foie y botifarra que había cocinado su amiga Teresa, SLURPS!) y las escaldé para quitarles toda la tierra (se tienen que escaldar dos veces en agua duante un par de minutos para limpiarlas bien). Después las metí en la nevera con aceite de oliva y empecé a pensar cómo cocinarlas. Pero en fin, con una nevera vacía y poco tiempo para hacer la compra, decidí dejar de pensar en platos exquisitos y preparar un guiso con las cuatro cosas que tenía en casa: jamoncitos de pollo, brotes de ajo congelados, unas cebollas, cuatro patatas, un pimiento verde y un tomate. Y aquí tenéis la receta.

Cortar las cebollas en rodajas finas y ponerlas en una cazuela a pochar con un buen chorro de aceite. Pocharlas a fuego suave y cuando estén transparentes y blandas, añadir el pimiento verde picado y los ajos tiernos a rodajas o en bastoncillos. Seguir cociendo a fuego suave. Al cabo de tres o cuatro minutos, añadir las colmenillas y remover bien. Añadir después el pollo y dejar que coja un poco de color, durante unos quince o veinte minutos.

Cuando el pollo ya esté tierno y dorado, y la cebolla haya caramelizado y perdido toda el agua, añadir el ron (yo hoy le he puesto whisky, porque no he encontrado el ron, vaya usted a saber dónde lo puse después de la última caipirinha) y dejar que se evapore el alcohol. Tras unos minutos, añadir el tomate rallado y remover bien. Pelar y cortar las patatas en rodajas y añadirlas a la cazuela. Dejarlas cocer unos minutos. Salpimentar. Añadir entonces el caldo (yo no tenía caldo hecho ni caldo industrial, así que he añadido dos vasos de agua y media pastilla de caldo) y subir el fuego. Cuando empiece a hervir, poner el fogón a fuego medio y dejar cocer, tapado, media hora más. Pasada la media hora, añadir la nata líquida, remover bien, dejar que hierva un par de minutos más y servir.

Yo he usado cuatro patatas porque eran las que tenía (y eran pequeñitas), pero se pueden usar más, porque la verdad es que quedan riquísimas. La nata líquida la he añadido para suavizar la salsa, y porque quedan muy bien con las colmenillas. No uso demasiados condimentos porque cocino también para Àlex, pero aquí va muy bien la pimienta, un poco de nuez moscada e incluso de pimentón.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Tonkatsu - Cerdo frito

Un solomillo de cerdo, tres o cuatro dientes de ajo, una pieza de lomo de cerdo, un pedazo de jengibre, una cebolla tierna, aceite, harina, un huevo, pan rallado (a ser posible, japonés).

Cortar el solomillo en rodajas de un centímetro de grosor. Golpear la carne con una maza para romper las fibras y ablandarla. Condimentar con sal, pimienta y el ajo majado y reservar.

Cortar el lomo en rodajas lo más finas posibles. Cortar el jengibre y la cebolla en bastoncitos muy finos (usar una mandolina). Poner un trocito de jengibre y otro de cebolla dentro de cada rodaja de lomo y enrollarla.

Parar el solomillo y los rollitos de lomo por harina y por el huevo batido. Rebozar con cuidado con el pan rallado. Freír en aceite muy caliente hasta que estén dorados. Retirar con palillos o espumadera y dejar escurrir sobre papel de cocina.

Servir caliente.

Mi profesora de cocina, Miho, nos dijo que había que usar aceite de girasol o de maíz, mucho menos fuertes que el de oliva, para que la carne quedara más suave. Yo uso muchas veces el de oliva tanto para esta receta como para el karaage sin problemas. Se puede servir con salsa de soja.

Cerdo con jengibre


Una pieza de solomillo de cerdo o lomo de cerdo, una cucharada de jengibre rallado o seco, 14 cucharadas de salsa de soja, 8 cucharadas de sake, 6 cucharadas de mirin, 2 cucharadas de azúcar, un chorrito de aceite.

Cortar el solomillo en rebanadas lo más finas posibles. Saltear las rebanadas en una sartén o un wok con el aceite durante uno o dos minutos. Añadir el resto de ingredientes, remover y dejar que la salsa espese y caramelice. Servir enseguida.

Este plato es muy fácil de hacer y exquisito. Un ex compañero de trabajo, Joanmi, me dijo que antes de freír la carne pochase unas cebollas tiernas cortadas a láminas finas. Lo probamos y la verdad es que queda muy bien. Yo creo que con cebollas normales también quedaría muy bien, siempre que las dejemos pochar lentamente para que también caramelicen.

martes, 3 de abril de 2007

Pollo frito cantonés con salsa de limón

2 pechugas de pollo, 1 yema de huevo, 3 cucharadas de salsa de soja, 3 cucharaditas de maicena, 1 taza de maicena con 4 ó 5 cucharadas de harina y aceite de oliva. SALSA: El zumo de dos limones, un chorrito de agua, 2 cucharadas de azucar, 2 cucharaditas de maicena disueltas en una cucharada de agua, paprika o guindilla.

Preparar una marinada con la yema, la salsa de soja y la maicena. Cortar el pollo en bastoncitos o en cubos, meterlo en la salsa y remover para que quede bien cubierto. Dejar marinar unos veinte minutos. Pasado este tiempo, rebozar el pollo con la mezcla de maicena y harina y freír en tandas de cinco o seis, en una sartén alta o un wok. Freír poco, sin que llegue a dorarse, porque más tarde se freirá una segunda vez. Dejar escurrir el pollo sobre papel de cocina. Una vez terminado de freír, volver a empezar por la primera tanda y freír una segunda vez hasta que quede bien dorado.

Para hacer la salsa, poner a calentar el zumo de limón, el agua y el azúcar. Cuando hierva, añadir la maicena disuelta en agua y remover constantemente con unas varillas. Calentar a fuego suave hasta que espese. Retirar del fuego y espolvorear con paprika o guindilla picada.

La salsa es dulce, pero se le puede añadir un poquito de sal. Yo prefiero servir la salsa aparte y mojar el pollo en ella, pero también se puede bañar el pollo con la salsa antes de servirlo.

viernes, 16 de marzo de 2007

Pollo Tandoori

1 kilo y medio de pollo sin piel (en pechugas, en muslos, en cuartos...), 3 ó 4 yogures naturales (normales o griegos), 7 u 8 cucharadas de tandoori masala (mezcla de especias para tandoori), 6 cucharadas de mantequilla clarificada o aceite vegetal.

Hacer unas incisiones sobre la carne de las piezas de pollo. Mezclar el yogur con la sal y la mezcla de especias. Debe quedar de color rosa intenso, así que se puede añadir más mezcla de especias si no se consigue ese color. Untar bien todo el pollo con la mezcla y dejar reposar en la nevera como mínimo dos horas, y a ser posible, toda la noche. Escurrir el pollo y ponerlo sobre una bandeja de horno con rejilla. Echar encima del pollo la mantequilla clarificada fundida o el aceite para sellar la superficie de la carne. Cocinar en horno precalentado a temperatura alta (unos 250 grados). Cocinar diez minutos, sacar, volver a untar con la marinada restante y volver a meter en el horno un par de minutos. Apagar el horno y dejar el pollo reposar dentro diez minutos más. Servir con una ensalada o un raita (salsa de yogur).

También lo he probado con pechugas de pollo cortadas en porciones pequeñas, para que sean fáciles de servir en una fiesta, y queda igual de bien. Solo hay que poner los pedazos de pollo en una fuente de horno.

Pastel de carne

Esta es una receta familiar. La incluyo en Argentina y Uruguay porque de ahí la conozco, y no sé en qué otros países se come también. Si alguien puede iluminarme, quedaré eternamente agradecida ;-)

1/2 kilo de carne de vacuno picada, 2 cebollas, 1 pimiento rojo o verde (o uno de cada), 2 dientes de ajo, 3 ó 4 tomates, 100 gramos de olivas verdes, 1 kilo de puré de patatas, queso rallado.

Hacer un buen sofrito con la cebolla, el pimiento y el ajo picados. Cuando esté todo cocido, añadir la carne y dorarla bien. Cuando la carne esté dorada, añadir los tomates picados finos o rallados y las olivas picadas. Salpimentar al gusto. En una fuente que pueda meterse en el horno, poner la carne picada como base y cubrirla con una buena capa de puré de patatas. Espolvorear con queso rallado y meter en el horno unos minutos, hasta que el puré y el queso se doren.

  • También lo he comido muchas veces con una primera capa de puré, es decir: puré, carne, puré.
  • Se pueden añadir todas las verduras que se tengan en casa.
  • En el momento de añadir las olivas, también se pueden añadir un par de huevos duros picados.
  • También se puede pintar la superficie del pastel con un huevo batido.

Karaage - Pollo frito

2 pechugas de pollo deshuesadas, fécula de patata (o maicena), 3 ó 4 cucharadas de salsa de soja, 2 dientes de ajo rallados, 1 cucharada de mirin (vino dulce de arroz), 2 cucharadas de sake, alga nori para decorar.

Cortar el pollo en trozos de unos cinco centímetros de largo y dos de ancho. Mezclar la salsa de soja, el ajo, el mirin y el sake y marinar el pollo en esta salsa durante tres cuartos de hora. Sacar los trozos de pollo, ponerles una pequeña tira de alga nori a modo de cinturón y rebozar en la fécula de patata hasta cubrirlos bien. Freír en aceite vegetal abundante (preferiblemente de maíz) unos cinco minutos, hasta que se dore.

Vindaloo de carne


1 kilo de carne de ternera o vaca cortada en cubos, 1/2 cucharada de comino , 1 cucharada de semillas de cilantro, 1/2 cucharadita de cardamomo, 1 cucharadita de fenogreco, 2 cucharaditas de guindilla, 1 cucharadita de cúrcuma, 1 cucharadita de mostaza en polvo, 2 cucharadas de mantequilla clarificada o aceite, 3 cebollas cortadas finas, 3 cucharaditas de jengibre rallado, 3 dientes de ajo majados, 1 rama de canela, 1/3 taza de vinagre de vino, 1/2 taza de caldo de carne, 1 cucharadita de azúcar.

Triturar todas las especias juntas, menos el jengibre y la canela. Calentar el aceite en una cacerola y freír toda la carne. Retirarla, y en el mismo aceite cocer la cebolla, el jengibre, el ajo y la canela, hasta que la cebolla quede transparente. Añadir la carne y las especias y mezclar bien. Verter el vinagre y el caldo, espolvorear el azúcar y salpimentar. Tapar y dejar cocer a fuego lento hasta que la carne esté tierna y se haya bebido la mayoría del líquido. Retirar la canela y servir.

El Vindaloo es un plato fuerte y ácido, pero muy agradecido. Pueden usarse carnes no muy nobles para su elaboración, porque la cocción larga y el uso del vinagre, ablandan la carne y la dejan muy tierna.