
100 gramos de harina, 1/4 de cucharadita de sal, 1/2 cucharadita de azúcar, 1/4 de cucharadita de paprika o chile en polvo, 2 cucharadas de aceite, 1/2 vasito de agua.
Ayer probamos este aperitivo etíope mientras veíamos la tele. Además de ser riquísimo, es altamente adictivo, pero es muy fácil de hacer y tiene muy poquita grasa. Como yo tengo debilidad por las cosas saladas, mi consejo sería añadirle un poquito más de sal, pero así están riquísimos igualmente. Vaya, estoy salivando, creo que voy a hacer algunos más.
Mezclar la harina, con la sal, el azúcar y la paprika. Añadir las dos cucharadas de aceite y empezar a añadir el agua poco a poco (puede ser que no tengáis que usarla toda). Ir amasando con las manos hasta conseguir una masa elástica que no se pegue a los dedos. Se puede añadir más agua o más harina, hasta conseguir esta textura. Amasar cinco o diez minutos y después tomar pequeñas bolas de masa y alargarlas hasta conseguir bastoncillos de un centímetro de grosor. Cortar los bastoncillos en pequeñas tiras de cuatro o cinco centímetros. Poner las tiras sobre una plancha caliente sin aceite y darles la vuelta frecuentemente. Cuando empiecen a tostarse (cambia el color de la masa) retirarlos y dejarlos enfriar.
Esta receta está extraída del libro Street Food, de Intermon-Oxfam.

