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martes, 7 de septiembre de 2010

Bolitas de Indara e Iván


Probamos esta delicia en la boda del año, del lustro, la década y el siglo :^) Felicidades nuevamente Indariña e Iván! Os queremos mucho :^*

El cátering de la boda, que fue espectacular, era de Boketé. Y entre las mil exquisiteces que nos sirvieron, estaban estas bolitas de foie con kikos, una maravilla que intenté reproducir el otro día para Jordi y Mercè y que volveré a hacer prontito, hasta conseguir perfeccionar la técnica... Ya estoy pensando en las variedades que tengo que presentarle a Francis, el mejor cocinero del Vallès y alrededores.

Sólo necesitáis un bloque de foie, unos cuantos kikos (maíz frito) y unas escamas de sal Maldon.

Primero, trituráis bien los kikos. Lo podéis hacer con un mortero o con una picadora o un minipimer (horror, me sale la marca y no el electrodoméstico). Después, vais sacando trocitos de foie del bloque con una cucharita, los metéis en los kikos y les dais forma de bola. Vais colocando las esferas en un plato para servir y cuando las tengáis, les ponéis un poco de sal Maldon por encima. Lo más importante es dejarlas en la nevera hasta el momento de servir. Y después, a disfrutar. Como hicimos nosotros en la boda más glamourosa del verano...

martes, 30 de junio de 2009

Teriyaki de atún

Vale, vale, la última japonesa de hoy ;-) Es increíble la cantidad de cosas que se pueden preparar con ingredientes parecidos, variando apenas la proporción...

Medio kilo de atún (en un taco o en filetes), harina, salsa de soja, mirin, sake, azúcar, jengibre (entero o en polvo).

Mezclar seis cucharadas de salsa de soja, cuatro de mirin y una o dos de jengibre (rallado si tenéis la raíz entera o en polvo).

Cortar el atún en dados regulares y rociarlos con la salsa. Dejar macerar un par de horas.

Pinchar los dados en brochetas (tres o cuatro dados por brocheta), y hacerlas a la plancha con un poco de aceite.

Mezclar 6 cucharadas de salsa de soja, 4 cucharadas de mirin, 4 de sake y dos de azúcar en la sartén en la que hemos preparado las brochetas. Llevar a ebullición hasta que el azúcar se haya disuelto y la salsa espese.

Devolver las brochetas a la sartén y darles un par de vueltas por la salsa. Servir.

Yakitori

Bueno, se nota que tenía un montón de recetas que subir y que no encontraba el momento. Y se nota que en casa nos gusta la comida japonesa ;-)

Un par de pechugas de pollo (enteras o en filetes), cinco o seis cebollas tiernas, sake, salsa de soja, mirin y azúcar.

Cortar las pechugas de pollo en dados. Si usáis filetes, enrolladlos sobre sí mismos hasta que tengan el tamaño de un dado de pollo.

Cortar las cebollas tiernas en dados de medida similar al pollo. En Japón se usa la parte verde de la cebolla, que es un poco diferente a la nuestra, pero yo usé las cebollas enteras sin problemas.

Preparar las brochetas alternando el pollo y la cebolla tierna. Con cinco o seis piezas basa. Se suele empezar y terminar con pollo.

Preparar la salsa mezclando media taza de sake, media de mirin, una de salsa de soja y dos o tres cucharadas de azúcar. Llevar la mezcla a ebullición y remover constantemente hasta que el azúcar se disuelva.

Untar las brochetas con la salsa y colocarlas en el horno con la placa y el grill encendidos. Ir dándoles la vuelta y untándolas constantemente con la salsa hasta que el pollo esté bien cocido.

sábado, 21 de julio de 2007

Alitas de pollo con ñoquis


A mi pomelo le encantan las alitas de pollo. No me preguntéis por qué, porque a mí nunca me han apasionado particularmente, pero a él le chiflan, y cada cierto tiempo insiste e insiste hasta que las preparamos. Siempre ando buscando nuevas maneras de hacerlas para darles más sabor, y esta última vez las preparé así:

1/2 kilo de alitas de pollo, sal, pimienta, polvo de cinco especias, aceite, zumo de limón, guindilla.

Poner las piezas de pollo en una cazuela con agua y hacerlas hervir. Retirar las impurezas del agua con una cuchara. Añadir entonces la sal, la pimienta y una cucharadita de polvo de cinco especias. Dejar hervir unos minutos, hasta que el pollo esté cocido. Escurrir.

Calentar aceite en una sartén y freír el pollo hasta que esté bien dorado. Colocarlo sobre papel de cocina para retirar el exceso de aceite. Espolvorearlo con un poquito más de sal, pimienta y polvo de especias. Rociarlo con zumo de limón o lima y servir.

Para acompañarlo, esta vez, optamos por hacer una versión de las patatas fritas con ñoquis. En este caso eran ñoquis rellenos de gorgonzola, que quedaron aún más deliciosos. Solo hay que freír los ñoquis en abundante aceite, escurrirlos y servirlos. Son un aperitivo riquísimo.

Esta receta de alitas se puede hacer con otras partes del pollo.

domingo, 24 de junio de 2007

Montaditos de sardina


Me sobraron sardinas de la receta anterior ;-) Quedaron cinco o seis sardinas solitarias bañadas en su aceite al aroma de ajo, tristes y aburridas. Así que me inventé unos montaditos de sardina que en casa triunfaron más que el Cola-Cao. Aquí tenéis la receta.

5 ó 6 sardinas cocidas, aceite de oliva, 1 huevo crudo, 2 huevos duros, tomate verde, cebolla tierna o cebollino, pan.

Con un huevo y aceite de oliva, montar una mayonesa. Yo la hice con una mezcla del aceite de las sardinas y aceite de oliva normal, y le añadí todo el ajo frito que había quedado en el aceite de mis sardinas al aroma de ajo. Una vez preparada la mayonesa, añadir la carne de las sardinas, lo más depilada de espinas posible. Triturar un poco, pero dejar que se intuyan los trocitos de pescado. Picar los huevos duros y añadir a la mayonesa, mezclando ahora con una cuchara. Poner cucharadas de la mezcla sobre unas rebanadas de pan. Picar fino el tomate verde y hacer lo mismo con la cebolla tierna. Poner los trocitos de tomate y cebolla por encima de los montaditos. Mojar con unas gotitas de aceite y servir.

Al día siguiente enriquecí y mejoré la receta añadiendo unas olivas picadas. También se le puede añadir alcaparras, gambas picadas, verduras encurtidas o palitos de cangrejo (de esos que son de todo menos cangrejo). No se le puede añadir ningún sabor fuerte, como el de las anchoas, porque las sardinas ya dominan la crema.

También es muy buena idea espolvorear los montaditos con sal Maldon y rociarlos con un aceite de olivas negras. Los biberones, esos botes de plástico que se usan para poner el ketchup y la mostaza en los bares, son ideales para hacer nuestros propios aceites y para dar el último toque a los platos, porque te ayudan a controlar muy bien la cantidad de aceite que pones.

jueves, 10 de mayo de 2007

Dabo Kolo


100 gramos de harina, 1/4 de cucharadita de sal, 1/2 cucharadita de azúcar, 1/4 de cucharadita de paprika o chile en polvo, 2 cucharadas de aceite, 1/2 vasito de agua.

Ayer probamos este aperitivo etíope mientras veíamos la tele. Además de ser riquísimo, es altamente adictivo, pero es muy fácil de hacer y tiene muy poquita grasa. Como yo tengo debilidad por las cosas saladas, mi consejo sería añadirle un poquito más de sal, pero así están riquísimos igualmente. Vaya, estoy salivando, creo que voy a hacer algunos más.

Mezclar la harina, con la sal, el azúcar y la paprika. Añadir las dos cucharadas de aceite y empezar a añadir el agua poco a poco (puede ser que no tengáis que usarla toda). Ir amasando con las manos hasta conseguir una masa elástica que no se pegue a los dedos. Se puede añadir más agua o más harina, hasta conseguir esta textura. Amasar cinco o diez minutos y después tomar pequeñas bolas de masa y alargarlas hasta conseguir bastoncillos de un centímetro de grosor. Cortar los bastoncillos en pequeñas tiras de cuatro o cinco centímetros. Poner las tiras sobre una plancha caliente sin aceite y darles la vuelta frecuentemente. Cuando empiecen a tostarse (cambia el color de la masa) retirarlos y dejarlos enfriar.

Esta receta está extraída del libro Street Food, de Intermon-Oxfam.

lunes, 2 de abril de 2007

Empanadillas de gambas


300 gramos de gambas peladas y cocidas, 1 cebolla, 1 patata pequeña cocida, 1 huevo batido, obleas para empanadillas, mantequilla, curry en polvo, sal y azúcar.

Picar la cebolla muy pequeña. Saltearla en un poco de mantequilla y aceite, hasta que quede transparente. Añadir una cucharadita de curry en polvo (del curry que más os guste), las gambas picadas, la patata desmenuzada, un pellizco de azúcar y sal. Remover hasta que el relleno quede bien amalgamado. Rellenar las obleas para empanadillas con una cucharada de mezcla en el centro. Humedecer los bordes de la oblea y cerrarla. Presionar bien los bordes para que no se abran. Pinchar la superficie de las empanadillas con un palillo o un tenedor. Pintarlas con huevo batido y ponerlas sobre una placa de horno cubierta con papel sulfurizado. Cocer en el horno precalentado a 200 grados hasta que queden doradas.

Este relleno también admite múltiples variaciones. Se puede añadir un poco de zanahoria picada, espinacas, huevo duro, carne picada de cerdo...

Triángulos de espinaca y feta

500 gramos de espinacas, 250 gramos de queso feta, 200 gramos de requesón (o mató), 3 cebollas tiernas, 3 huevos, pasta filo, mantequilla, aceite de oliva, sal, perejil, pimienta.

Saltear la cebolla picada en un chorrito de aceite de oliva. Añadir las espinacas picadas y seguir salteando la verdura hasta que la espinaca se marchite. Añadir el queso feta y el requesón escurridos y desmenuzados. Remover y añadir los huevos. Salpimentar y añadir un poco de perejil picado. Una vez amalgamado el relleno, se puede triturar si se quiere una textura más fina. Derretir un poco de mantequilla y untar con ella una lámina de pasta filo. Doblar la pasta a la mitad y volver a untar con mantequilla. Colocar el relleno en una esquina e ir enrollándolo en forma de triángulo (o en forma de paquete, como un rollo primavera). Repetir hasta terminar el relleno y las hojas de pasta filo. Hornear sobre papel parafinado en el horno precalentado a unos 180 o 200 grados.

Se le pueden añadir piñones, pasas, huevo duro, olivas, bacon, taquitos de jamón...

viernes, 16 de marzo de 2007

Rollitos de pimientos

1 pimiento rojo grande, queso rallado fundido, queso parmesano rallado, 2 cucharadas de mayonesa, 2 cucharadas de perejil, 1 cucharada de orégano, unas gotas de Tabasco, 10 rebanadas de pan de molde, 45 gramos de mantequilla y pimentón.

Asar el pimiento en el horno hasta que la piel se ennegrezca. Dejar enfriar, pelarlo y quitarle las semillas y las membranas. Picar bien la pulpa y mezclar con el queso (a gusto, entre 100 y 150 gramos en total está bien, siempre un poco más de queso fundido que de parmesano) la mayonesa, los condimentos menos el pimentón, sal y pimienta. Retirar la corteza del pan (o usar pan sin corteza), untarlo con la mantequilla fundida, y aplanarlos al máximo con un rodillo de amasar. Poner en cada rebanada un poco de la mezcla de pimiento, enrollar y sujetar con un palillo. Refrigerar unas horas. Partir los rollitos en dos y sujetar cada nuevo rollito con un palillo. Hornear a unos 160 grados durante diez minutos, o hasta que estén dorados y crujientes. Espolvorear con pimentón y servir calientes.

No he experimentado mucho con esta receta, pero me imagino que las combinaciones para el relleno son infinitas, con diferentes tipos de verduras o incluso sustituyendo el pimiento por atún. También me imagino que estará buenísimo añadiendo olivas. Slurps! Qué hambre me ha entrado.

Tomates secos

Una receta buenísima para la temporada de tomates. Se pueden secar y conservar en frascos llenos de aceite.

2 kilos de tomate, aceite de oliva, especias al gusto (orégano, tomillo, pimienta...)

Lavar bien los tomates y cortarlos a cuartos. Ponerlos en una bandeja de horno con la piel hacia abajo y rociarlos con un poco de aceite de oliva (unas gotas, no mucho) la sal y las especias elegidas. Hornear los tomates en el horno bajo, precalentado a unos 150 grados durante dos o tres horas, teniendo cuidado de que no se quemen. Tienen que quedar secos y arrugados, pero no duros.

Una vez fríos se pueden guardar en conserva con aceite de oliva. Son exquisitos sobre pan caliente, o en la ensalada. Se pueden picar muy finos y añadirlos a las vinagretas.