martes, 30 de junio de 2009

Teriyaki de atún

Vale, vale, la última japonesa de hoy ;-) Es increíble la cantidad de cosas que se pueden preparar con ingredientes parecidos, variando apenas la proporción...

Medio kilo de atún (en un taco o en filetes), harina, salsa de soja, mirin, sake, azúcar, jengibre (entero o en polvo).

Mezclar seis cucharadas de salsa de soja, cuatro de mirin y una o dos de jengibre (rallado si tenéis la raíz entera o en polvo).

Cortar el atún en dados regulares y rociarlos con la salsa. Dejar macerar un par de horas.

Pinchar los dados en brochetas (tres o cuatro dados por brocheta), y hacerlas a la plancha con un poco de aceite.

Mezclar 6 cucharadas de salsa de soja, 4 cucharadas de mirin, 4 de sake y dos de azúcar en la sartén en la que hemos preparado las brochetas. Llevar a ebullición hasta que el azúcar se haya disuelto y la salsa espese.

Devolver las brochetas a la sartén y darles un par de vueltas por la salsa. Servir.

Yakitori

Bueno, se nota que tenía un montón de recetas que subir y que no encontraba el momento. Y se nota que en casa nos gusta la comida japonesa ;-)

Un par de pechugas de pollo (enteras o en filetes), cinco o seis cebollas tiernas, sake, salsa de soja, mirin y azúcar.

Cortar las pechugas de pollo en dados. Si usáis filetes, enrolladlos sobre sí mismos hasta que tengan el tamaño de un dado de pollo.

Cortar las cebollas tiernas en dados de medida similar al pollo. En Japón se usa la parte verde de la cebolla, que es un poco diferente a la nuestra, pero yo usé las cebollas enteras sin problemas.

Preparar las brochetas alternando el pollo y la cebolla tierna. Con cinco o seis piezas basa. Se suele empezar y terminar con pollo.

Preparar la salsa mezclando media taza de sake, media de mirin, una de salsa de soja y dos o tres cucharadas de azúcar. Llevar la mezcla a ebullición y remover constantemente hasta que el azúcar se disuelva.

Untar las brochetas con la salsa y colocarlas en el horno con la placa y el grill encendidos. Ir dándoles la vuelta y untándolas constantemente con la salsa hasta que el pollo esté bien cocido.

Okonomiyaki

Descubrí este plato en la novela "Ni de Eva ni de Adán" de Amélie Nothomb. Los personajes lo preparaban varias veces y se me hacía la boca agua cada vez que surgía. Así que cuando en mi súper chino de confianza encontré la salsa para okonomiyaki, no me lo pensé dos veces, la compré y me fui directa a casa a probarla.

Sé que los puristas diréis que esto no es un okonomiyaki como manda la tradición, y es cierto. Me faltaba el ñame japonés para darle textura a la masa y me faltaban los copos de bonito para forrar la tortillita una vez preparada. Por lo demás, tiene los ingredientes básicos, aunque es una receta a la que se le pueden añadir mil cosas, y las recetas que he encontrado por internet usan todo un despliegue de verduras y mariscos.

1 taza de harina (puede usarse harina de arroz), una taza de caldo dashi (o caldo de verduras o agua), media col china, 1 cebolla tierna, 3 ó 4 huevos, carne de cerdo cortada en tiras finas (si puede ser, con un poco de grasa, o carne picada, o incluso beicon), salsa para okonomiyaki (que puede sustituirse por salsa para yakitori o incluso por una buena salsa HP inglesa).

Mezclar con un agitador la harina y el caldo. Si se tiene, se puede añadir un poco de ñame japonés rallado, que tiene una consistencia gomosa y ayuda a ligar bien la masa. Añadir los huevos y mezclar bien. Picar la col china y la cebolla y mezclarlo con la masa. Saltear la carne de cerdo y cuando esté dorada tirarle encima un par de cucharadas de la mezcla. Cocerla como una tortilla, darle la vuelta cuando cuaje de un lado y dejar cuajar del otro. Cuando esté a punto, untarla de salsa de okonomiyaki y ponerle mayonesa (si os gusta, a mí no me gusta mucho, así que no le pongo) y copos de bonito seco. Servir.

Se le pueden añadir shiitakes, gambas, zanahoria, sepia... Las posibilidades son infinitas. Realmente está para chuparse los dedos y es muy fácil y rápido de preparar. En internet encontraréis varios vídeos que os enseñan cómo se hace.

Gyoza

Las gyoza son unas empanadillas japonesas que se hacen a la plancha. La semana pasada fue el cumpleaños de Ainhoa y preparamos unas cuantas para cenar. Son un poco entretenidas, pero el resultado es estupendo. Y perdón por la desaparición, pero han sido unos meses muy difíciles. Espero mantenerme un poco más activa.

1/2 kilo de carne picada de cerdo, 2 cebollas tiernas, 2 dientes de ajo picados, 1/2 col china, obleas para hacer gyoza (las encontraréis congeladas en las tiendas orientales, son pequeñas y van en paquetes grandes y transparentes), salsa de soja, aceite de sésamo, sake, vinagre de arroz.

Escaldar la col en agua hirviendo hasta que quede blanda pero sin perder el color. Escurrirla bien, picarla muy fina y mezclarla con la carne de cerdo. Picar la cebolla tierna y añadirla también a la mezcla de carne y col.

Sazonar la mezcla con 2-3 cucharadas de salsa de soja, 2-3 cucharadas de aceite de sésamo y 2-3 cucharadas de sake.

Tomar pequeñas cucharaditas de la mezcla y ponerlas en el centro de las obleas para gyoza. Cerrar las empanadillas haciendo un pliegue en la masa, y dejarlas en posición vertical con la parte cerrada hacia arriba.

En una sartén con tapa, poner unas gotas de aceite e ir colocando las gyoza un poco separadas unas de otras. Dejar cocer un rato hasta que la base de las empanadillas esté dorada. En ese momento, añadir un vaso pequeño de agua y tapar la sartén. Dejar que se vayan cociendo hasta que toda el agua se haya evaporado.

Sacar y servir, acompañadas de una salsa hecha con vinagre de arroz y salsa de soja a partes iguales. Mojar las gyoza en la salsa y disfrutar.

miércoles, 28 de enero de 2009

Sopa agripicante de gambas


Este fue el entrante de la cena de bienvenida de Marta, y la verdad es que es una sopa facilísima y muy, muy rica. La receta original estaba en "El libro de la cocina exótica" de Altaïr (que se puede encontrar al menos en castellano y catalán). Yo lo compré en la librería Altaïr de Barcelona, donde es un placer ir a pasar las horas muertas y empezar a planear viajes. Antes trabajaba cerca de allí y siempre que podía, me escapaba a comprar algún libro de fotos, de cocina o de lenguas de otros países. Igualmente recomendable es la revista de viajes homónima.

500 gramos de gambas, la piel rallada de medio limón, pimienta de Cayena, el zumo de media lima, 2 cebollas tiernas cortadas a rodajas finas, cilantro fresco, aceite y sal.

Pelar las gambas. Reservar las colas y saltear en una olla las cabezas y las pieles con un chorro de aceite. Cuando estén doradas, majarlas bien con un mortero. Añadir un litro de agua, la piel del limón, pimienta de Cayena y sal. Cuando hierva, ponerlo a fuego bajo y dejar que hierva unos 20 minutos, tapado.

Colar el caldo y volver a ponerlo en la olla. Incorporar las gambas peladas y cocer 5minutos más.

Apagar el fuego y añadir el zumo de lima. Servir y espolvorear en cada plato el cilantro picado y la cebolla tierna.

En la receta original se le añadían un par de cucharadas de salsa de pescado a la hora de servir, pero yo no tenía y ya me gustaba el sabor que le había quedado. Tampoco llevaba cebolla tierna, pero a mí me encanta y creo que en las sopas queda muy bien porque es fresca y crujiente.

lunes, 26 de enero de 2009

Tajín de kefta con huevos


Otro exquisito tajín del mismo libro que he hecho un par de veces y que en casa ha triunfado como pocas cosas... Es un plato muy de invierno, de cuchara y de pan. Estos días de frío apetece un montón.

1 kilo de carne picada de ternera, 4 huevos, 5 tomates rallados (o media lata de tomate natural), 2 cebollas picadas, pimentón dulce, comino, perejil, cilantro, aceite, sal y pimienta.

Mezclar la carne picada con la mitad de la cebolla, un par de cucharadas de perejil picado y un poco de aceite. Añadir el pimentón, el comino y sal. Mezclar bien y formar pequeñas bolitas.

En una cazuela (si teneís un tajin, mejor todavía), poner el tomate rallado, la otra mitad de la cebolla, cilantro, perejil, sal, pimienta y un poco de aceite. Añadir un vaso de agua y cocer 10 minutos a fuego medio.

Añadir las albóndigas y dejarlas cocer 15 minutos a fuego medio. Romper los huevos sobre la cazuela (1 huevo por persona, así que yo pongo 5 en lugar de 4), y dejarlos cocer unos minutos.

Servir muy caliente.

Tajín de pollo con patatas y aceitunas


Esta receta es de un libro que me encanta. Se llama "La cocina de mi madre: Marruecos" y es de Intermón-Oxfam. Las recetas son exquisitas, pero además el libro está lleno de fotos hermosas de Marruecos y su gente.

Hace una semana dimos la bienvenida a Marta a Catalunya, bueno, más concretamente a Caldes ;-) y preparamos este plato para cenar. Hala, hacemos extensiva la bienvenida a la blogosfera. Esperamos que se sienta como en casa.

1 pollo cortado a cuartos u octavos, 5 ó 6 patatas grandes, 125 gramos de aceitunas, 2 tomates cortados a rodajas, 2 tomates picados, 1 limón, 1 cebolla picada, 2 dientes de ajo picados, 1 poco de cúrcuma, perejil picado, cilantro picado, aceite, sal y pimienta.

En una cazuela grande, rehogar el pollo con las rodajas de tomate, la cebolla, el ajo, el cilantro, la cúrcuma, el perejil, sal y pimienta.

Pelar y cortar las patatas a dados. Cuando el pollo esté dorado, echar las patatas a la cazuela y añadir agua (o caldo) hasta que la carne quede cubierta. Cocer una hora a fuego medio, tapado. Si el agua se evapora, añadir más.

Pasada la hora, añadir el tomate picado, las aceitunas y el limón lavado y cortado a rodajas. Cocer 15 minutos más a fuego suave.

Servir muy caliente.

La receta original se hace con aceite de cacahuete, limón encurtido y aceitunas moradas. Lo de las aceitunas fue despiste, pero el aceite de cacahuete y el limón encurtido son difíciles de conseguir.

jueves, 22 de enero de 2009

Ventalls


Vale, este es, sin duda alguna, el postre número 1 del ránquing de postres caseros del pomelo. La receta es de Xocoa, una cadena de tiendas de chocolate que hace unos años tenía también una granjita en la calle Petritxol de Barcelona que era parada obligatoria en cualquier excursión a la ciudad. Allá llevábamos a nuestros visitantes de otras latitudes a probar ventalls (abanicos, en catalán), tartas, pastas y un suizo que quitaba el hipo. Por desgracia la granja ha cerrado, pero los establecimientos Xocoa han proliferado por toda la ciudad y venden bombones y creaciones con chocolate de todo tipo, muy recomendables.

En fin, vimos un día esta receta en la tele (hace unos cuantos años), la probamos y bueno, ahora el pomelo pide su ración cada par de meses. La hicimos, como demuestra la foto, para fin de año, y fue un éxito, particularmente con Ainhoa ;-)

2 claras de huevo (grandes), 100 gramos de almendra molida, 100 gramos de azúcar, 200 gramos de nata líquida, 300 gramos de chocolate de cobertura.

Calentar la nata líquida y cuando llegue al punto de ebullición, retirar del fuego y poner el chocolate cortado a trocitos. En la receta original, la nata se añadía en dos partes, pero yo lo hago así y sale bueno igual. Remover bien hasta que el chocolate se deshaga por completo. Dejar enfriar, y una vez frío conservar en la nevera (si puede ser, durante un par de horas).

Montar las claras a punto de nieve. Añadir el azúcar y seguir batiendo. Cuando el azúcar esté bien incorporado, añadir la almendra en polvo y remover suavemente con una espátula.

En la receta original, la mezcla se pone en una manga pastelera y con ella se hacen unos discos de merengue sobre una bandeja forrada con papel de horno. Todavía soy un poco patosa con la manga, y las últimas veces que lo he hecho tenía un poco de prisa, así que yo preparo los discos con unos aros para moldear la comida. La cuestión es que tienen que quedar unos discos de merengue perfectamente redondos y no muy gruesos. Se hornean unos cinco minutos a 200 grados.

Y ya solo queda montarlos. Coger un disco de merengue, colocarle encima una buena cantidad de trufa y darle forma cónica (es decir, más trufa en el centro que en los bordes). Cubrir con otro disco y untar con un poco de trufa por encima. Se puede decorar con azúcar glas, fideos de chocolate o cualquier otra cosa que os guste. Si no los vais a consumir inmediatamente, guardadlos un rato más en la nevera, y en el momento de servir, cortadlos en cuartos. Hay que cortarlos en cuartos para que tengan la forma de ventall característica, y porque son una bomba calórica, así que mejor tomarlos en pequeñas cantidades.

martes, 6 de enero de 2009

Fudge de chocolate y pistacho

Se ha acabado la Navidad. Tengo una lista de buenos propósitos que ronda el millón de puntos y no voy a tener suficiente tiempo en mi vida (o en dos o tres vidas) para cumplirlos todos. Uno de ellos debería ser actualizar el blog más a menudo. La verdad es que me meto en demasiados fregaos y a la hora de la verdad me cuesta llegar a todo. Pero no puedo evitarlo, siempre tengo ganas de hacer cosas.

Durante estas vacaciones he estado bloggeando bastante. He tenido una pequeña crisis de salud que me ha obligado a bajar el ritmo y a dedicarme a la vida contemplativa, y la verdad es que me ha gustado mucho :-)

Y lo cierto es que me he sentido muy navideña y muy inspirada gracias a varios blogs, pero especialmente gracias al calentario de adviento de Marona, que tiene un blog estupendo que me encanta visitar.

Entre las muchas inspiraciones que he encontrado por su blog estos días (es decir, entre las muchas recetas que le he copiado ;-)), este fudge de chocolate y pistacho ha sido una de las mejores. O eso opinan el pomelo y varios de nuestros amigos. La receta la sacó Marona de otro sitio (la receta es de una cocinera llamada Nigella Lawson), pero os animo a que lo descubráis vosotros mismos en su blog, que no tiene desperdicio. Yo os copio la receta aquí tal y como la hicimos en casa.


1 lata pequeña de leche condensada, 350 gramos de chocolate de cobertura, 50 gramos de mantequilla, 150 gramos de pistachos pelados.

Poner en un cazo la leche condensada, el chocolate y la mantequilla. Cocer a fuego suave hasta que el chocolate se funda. Remover un poco y añadir los pistachos picados gruesos (con un cuchillo, un poco aplastados con un mortero, pero no reducidos a polvo).

Mezclar bien y colocar en una fuente forrada con papel de aluminio o papel de cocina. Es importante que el fudge no quede demasiado grueso (porque es extra dulce y más vale tener que comer más que dejarlo a la mitad). Hay que extender bien la masa con ayuda de una espátula.

Después, tapar con más papel de aluminio o cocina y dejar enfriar en la nevera. Cuando esté firme, cortar en cuadrados de un par de centímetros de lado y servir.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Moujadara


Voy a probar a poner las fotos un poquito más grandes... a ver qué tal. Se aceptan toda clase de opiniones.

Este plato es también de un libro sobre cocina libanesa de Intermon Oxfam. Lo probé, porque gracias a Isma Prados sé que el arroz y las legumbres consumidos juntos dan lugar a proteínas complejas, de más calidad ;-)

Es fácil, es muy rápido, y está muy rico, de verdad.

225 g de lentejas, aceite de oliva, 100 gramos de arroz basmati, 1 cebolla picada, 1 cebolla cortada a rodajas, sal, pimienta y comino.

Poner las lentejas en una olla, taparlas con agua y llevarlas a ebullición. Dejarlas veinte minutos, retirarlas del fuego y escurrirlas. Se pueden sofreír un poquito antes de ponerles el agua.

Calentar un chorro de aceite de oliva en una sartén y añadir la cebolla picada. Cuando esté dorada, agregar el arroz, las lentejas, sal, pimienta y comino al gusto (pero hay que ser generosos con el comino). Cubrirlo todo con agua y llevarlo a ebullición. Bajar el fuego al mínimo y cocer 15 minutos. Remover de vez en cuando. Cuando el arroz esté cocido, colarlo (si sobra agua, yo siempre le pongo la cantidad adecuada para que lo absorba todo) y repartirlo en los platos.

Freír la cebolla cortada en rodajas en abundante aceite, hasta que esté dorada y crujiente. Repartirla en los platos, por encima del arroz.

sábado, 25 de octubre de 2008

Shorbet al dajaj bil crema - Crema de sopa de pollo


Esta es una receta libanesa de un libro de Hussien Dekmak para la editorial de Intermón-Oxfam. A los pompones les encanta (a mí también) y es un plato que apetece... o apetecerá en cuanto empiece el frío de verdad.

1 cucharada de mantequilla, 1 chorrito de aceite de oliva, 1 cebolla picada, 300 gramos de pollo a dados, 1 litro de caldo, 200 ml de nata líquida, sal y pimienta.

Fundir la mantequilla en una cazuela con un chorrito de aceite para que no se queme. Añadir la cebolla picada y saltearla hasta que se dore. Agregar el pollo y saltear también, hasta que quede bien hecho y dorado.

Añadir el caldo a la cazuela y llevar a ebullición. Dejar hervir a fuego medio unos 15-20 minutos. Reducir el fuego al mínimo y añadir la nata líquida. Remover bien hasta que tenga consistencia de crema. Rectificar de sal y añadir pimienta.

Servir muy caliente.

martes, 5 de agosto de 2008

Mi bun xao voi rau dau


Hoy me he atrevido con un plato vietnamita. Estoy haciendo limpieza de nevera ante la inminencia de las vacaciones y el plato me ha ido bien para terminar un paquete de fideos de arroz y una col china de las Gyozas del otro día. Ha quedado muy rico y los pompones se lo han zampado en un abrir y cerrar de ojos, lo que siempre es una alegría cuando el plato lleva verduras... Y además, se prepara en diez minutos. Lo que más tiempo me ha llevado ha sido cortar la zanahoria con la mandolina, el resto, rapidísimo.

100 gramos de tallarines de arroz cocidos, 2 dientes de ajo picados, 1 zanahoria grande cortada en juliana, 50 ml de agua, 100 gramos de col china cortada en juliana, medio pimiento verde cortado en juliana, 1 cucharada de salsa de ostras, 1 cucharada de salsa de soja, cilantro picado, sal y pimienta.

Calentar un poco de aceite en un wok y saltear el ajo y la zanahoria un minuto. Añadir el resto de verduras y sofreír un poco más. Añadir entonces el agua y las dos salsas y remover. Dejar cocer un par de minutos y añadir los fideos de arroz cocidos. Revolver bien para mezclar, espolvorear con el cilantro picado y servir enseguida.

En las variaciones de este plato que he encontrado, se usa bok choy en lugar de col china, y se añade también cebolla tierna. Personalmente, creo que se puede variar el plato añadiendo todo tipo de verduras en juliana.

viernes, 25 de julio de 2008

Hortobágyi palacsinta

Ayer hice un plato húngaro. Tenía un poco de pollo y quería preparar algún plato mínimamente elaborado para que los pompones comieran sano y me encontré con esta receta en uno de mis libros de cocina (Especialidades húngaras, de la editorial Könemann). Quedó exquisito y es muy, muy sencillo. Yo adapté la receta para hacer un plato más veraniego, porque la preparación original era más parecida a unos canelones, más pesada, y la verdad es que resultó ser toda una sorpresa.

Primero hay que preparar unas cuantas tortitas, parecidas a crepes. Se preparan así:

200 gramos de harina, sal, 2 huevos, 250 mililitros de leche, 150-200 mililitros de agua fría, aceite o mantequilla.

Mezclar la harina, la sal, los huevos y la leche hasta conseguir una masa lisa y sin grumos. Ir añadiendo poco a poco el agua hasta que la masa quede líquida y cremosa. Calentar una sartén y repartir una cucharadita de aceite o mantequilla por toda la base. Poner un cucharón de masa en la sartén, extendiéndolo bien, y dorarlo por ambos lados. Tienen que quedar unas crepes finas, pero consistentes y manejables. Salen unas 10-12 tortitas

En la receta original se usaba agua con gas en lugar de agua, pero yo no tenía.

Después, preparamos el relleno:

1/2 kilo de pollo deshuesado, 1 cebolla, aceite, 1/2 cucharadita de pimentón (dulce), 1 pimiento, 1 tomate, 300 ml de nata, sal y pimienta.

Calentar el aceite en una sartén. Añadir la cebolla y saltear hasta que esta esté transparente. Retirar del fuego, añadir el pimentón y remover bien. Añadir el pollo cortado en trozos y saltear a fuego vio unos minutos. Reducir el fuego, añadir el pimiento y el tomate picados y dejar cocer a fuego suave, tapado.

Cuando las verduras se hayan cocido, añadir la nata líquida y cocer un rato más a fuego lento. Salpimentar.

Cuando la salsa esté bien mezclada y cocida, triturarlo todo. Rellenar con la pasta resultante las tortitas, y envolverlas en forma de paquetito. Servir.

La receta original separaba el pollo de la salsa, trituraba la salsa con las verduras, rellenaba los paquetitos con el pollo desmenuzado y parte de la salsa, y tiraba la salsa restante por encima de los paquetitos, que después se metían en el horno y se servían bien calientes.

En lugar de nata líquida la receta usa nata agria, pero aquí es relativamente difícil de encontrar.

Y finalmente... No puedo poner foto porque me olvidé la cámara en casa de Oriol y Sara, y tengo que ir a buscarla un día de estos. Pero prometo enmendar el entuerto pronto ;-)

domingo, 27 de abril de 2008

Muffins de plátano, avena y chocolate

Sigo muy liada y sin poder escribir tanto como me gustaría, pero últimamente he intentado volver a cocinar, porque me va bien para relajarme y no pensar en los documentales con los que estoy trabajando...

Y hace días que voy haciendo pruebas con los muffins, o con las magdalenas, que siempre ha sido un dulce que se me ha resistido un poco. Tras diferentes pruebas estoy empezando a cogerle el truco a la preparación, y creo que el mérito lo tienen, en gran parte, los moldes de silicona para muffins que compré hace un tiempo.

Esta receta es de la revista de Lecturas de la que ya os he hablado. Últimamente he adaptado varias recetas de esa publicación, y la verdad es que salen todas riquísimas.

180 gramos de harina, 100 gramos de copos de avena, 150 gramos de azúcar, dos cucharaditas de levadura en polvo, una pizca de sal, 1 huevo, 1 plátano maduro, 1 manzana, canela, 1 cucharada de mantequilla, 1 yogur natural, 8 cucharadas de aceite de girasol, 100 gramos de chocolate rallado.

Pelar la manzana, quitarle el corazón y cortarla en cubos. Fundir la mantequilla en una sartén y saltear la manzana con 20 gramos de azúcar y n poco de canela. Cuando la manzana esté blanda, apartar del fuego y triturar.

Mezclar la avena, la harina, el resto del azúcar, la levadura y la sal.

Batir los huevos con varillas hasta que aumenten el volumen. Añadir el puré de manzana frío, el yogur y el aceite. Mezclar. Añadir el plátano hecho puré y remover.

Juntar la mezcla húmeda con la seca y mezclar bien. Añadir el chocolate rallado.

Llenar con esta mezcla las tres cuartas partes de los moldes de muffins. Hornear en horno precalentado a 180 grados durante 20 ó 25 minutos, hasta que hayan crecido y se hayan dorado.

Dejar enfriar y servir.

sábado, 5 de abril de 2008

Arroz con bogavante


El arroz no es una de mis especialidades, ni mucho menos. Me cuesta mucho encontrarle el punto y aunque voy mejorando poquito a poco, sigo teniendo problemas para que quede bien. Sin embargo, esta receta, que ya he probado varias veces, sale bien (je, je, por lo menos a mí). Supongo que es porque el bogavante es rico ya de por sí, y eso compensa que el arroz no esté en su punto perfecto ;-)

2 bogavantes, 1 cebolla, 1 sepia, 2 dientes de ajo, perejil, carne de pimiento choricero, 2 ó 3 colines o bastoncitos de pan, 5 vasitos de arroz, el doble de caldo de pescado.

Pasar por la cazuela los bogavantes cortados a trozos hasta que estén bien rojos. Retirar y reservar. En la misma cazuela, sofreír la cebolla picada con un poco de aceite. Cuando esté transparente, añadir la sepia cortada a dados pequeños.

Picar en el mortero el ajo, un poco de sal, el perejil y la carne del pimiento choricero (se pueden usar también ñoras). Cuando se haya convertido todo en una pasta, añadirlo a la cazuela. Se puede diluir con un poco de caldo caliente para que sea más fácil.

Removerlo bien todo y añadir entonces el arroz. Sofreírlo durante un buen rato, removiendo con una cuchara de madera.

Añadir el caldo de pescado hirviendo y dejar cocer el arroz unos quince o veinte minutos.

Cinco minutos antes de acabar la cocción, añadir el bogavante reservado.

Dejar reposar un par de minutos y servir.

A mí me gusta que tenga un poco de caldo, así que le pongo más líquido. De todos modos, hay que hacerlo con cuidado, porque el arroz puede absorber más líquido y pasarse (y lo digo :-( por experiencia)

El plato también se puede acabar en el horno.

viernes, 4 de abril de 2008

Berberechos de los pompones


Esta receta no tiene ningún secreto, es muy fácil, y seguro que es como la mitad de la población del país se come los berberechos, pero no puedo resistirme a colgarla por la acogida que tuvo en casa. Preparé los berberechos un mediodía e hicimos un picnic en la habitación de los pompones, que se los zamparon en un abrir y cerrar de ojos. Los dos mini pompones acabaron usando las conchas vacías como cucharas para tomarse el caldo que había quedado. Y por eso, en homenaje a mis pompones, que me vuelven loca, me llevan por el camino de la amargura y me hacen reír a mandíbula batiente, aquí tenéis la receta de los berberechos de los pompones (o los garrinets, a gusto del lector ;-))

1 kilo de berberechos, 2 cebollas tiernas, 3 dientes de ajo, 20 tomatitos cherry, aceite, sal y agua.

Compré unos berberechos frescos estupendos que tuve un montón de horas en agua y sal para que perdieran bien la arena.

Poner una olla al fuego con un chorro de aceite de oliva. Añadir las cebollas y los ajos picados y rehogar un poco. Cuando la cebolla esté transparente, añadir los tomatitos (se pueden usar tomates normales, cortados, despepitados, rallados...) cortados en trocitos pequeños.

Rehogar bien hasta que la mezcla empiece a tomar un poco de color. Añadir entonces medio vasito de agua, un poco de sal y los berberechos. Tapar y dejar que se vayan abriendo al vapor.

Cuando estén abiertos, espolvorear con perejil picado y servir.

Si hay pompones cerca, sacar la cámara de fotos :-)



miércoles, 19 de marzo de 2008

Satsumajiru (Sopa de miso con verduras)

Días después de la sopa anterior, fui a mi supermercado chino favorito (Balmes con Pelayo, en Barcelona) y compré todo aquello que hace falta en la cocina de cualquier adicto a las sopas japonesas. Mis amigos Quico y Chelo me regalaron sake y choya (un licor riquísimo, gracias, chicos ;-)) y me vine para casa con ganas de sopa. Así que me preparé un plato típico del pueblo de Satsuma y casi inmediatamente me entraron ganas de viajar.

Este plato tiene un montón de variaciones. He encontrado recetas con cerdo, con pollo y con un montón de verduras diferentes. Yo lo hice con las verduras que tenía en casa (y las que más me gustan).

1,5 litros de caldo de pescado (o dashi), 5 cucharadas de miso rojo, 50 gramos de brotes de soja, dos zanahorias, 5 setas shiitake secas, 2 cebollas tiernas, 1/4 de col china, un trozo de nabo daikon (yo lo encontré liofilizado y así lo usé).

Poner las setas shiitake a remojar en agua caliente. Dejar que se ablanden durante una hora.

Calentar el caldo hasta que hierva. (Yo usé caldo de pescado casero, así que lo dejé hervir un rato y le fui quitando la espuma.) Coger un par de cucharones de caldo y disolver en ellos el miso. Devolver el caldo con miso a la olla. Poner el fuego al mínimo.

Cortar las zanahorias, la col, las cebollas y el daikon en juliana. Cortar las setas shiitake en rebanadas. Añadir primero la zanahoria y las setas. Pasados unos minutos, añadir el resto de las verduras.

Dejar cocer un par de minutos y servir muy caliente.

Sopa clara de pollo y huevo

Estoy aprovechando los últimos días de frío para zamparme la mayor cantidad de sopas posible. El otro día me apetecía una sopa japonesa (vino Joan a cenar y me tenía que lucir ;-)) pero no tenía ni mirin, ni sake, ni dashi, ni nada de nada, así que me inventé esta receta que quedó muy buena y que encantó tanto al pomelo como al invitado.

1 pechuga de pollo, 6 setas shiitake secas, 2 huevos, salsa de soja, 1 litro y medio de caldo, aceite de oliva.

Poner las setas en remojo en agua caliente. Remojarlas durante una hora. Cortar el pollo en trozos pequeños. Rociarlos con la salsa de soja y dejar marinar media hora. Transcurrido ese tiempo, calentar un poco de aceite de oliva en una cazuela y saltear el pollo hasta que quede dorado. Añadir entonces el caldo y el agua de las setas y llevar a ebullición. Dejar que hierva unos minutos.

Mientras tanto, cortar las setas a láminas. Añadir a la sopa. Batir los dos huevos y añadirlos poco a poco a la sopa, removiendo constantemente con unos palillos para que los huevos se hilen a medida que van cuajando.

Servir inmediatamente.

martes, 4 de marzo de 2008

Solomillo de cerdo glaseado


2 solomillos de cerdo, 4 cucharadas de salsa de soja, 2 cucharadas de miel, 2 dientes de ajo, semillas de sésamo.

Precalentar el horno a 200 grados. Limpiar la carne de grasa y colocarla en un recipiente ancho. Mezclar la salsa de soja con la miel y el ajo, y macerar la carne en esa mezcla durante una hora.

Rebozar la carne con las semillas de sésamo, intentando que quede bien cubierta. Colocar la carne en una bandeja o en una fuente llana de horno con el jugo de maceración. Asarla unos veinte minutos, tirándole su jugo por encima de vez en cuando. Tapar con papel de aluminio y cocerla 15 minutos más.

Cortar la carne en rodajas y reservar caliente. Colocar todo el jugo de cocción en una olla pequeña y cocer removiendo constantemente hasta que espese.

Servir la carne con la salsa.

Champiñones con olivas


Esta es una receta búlgara, o al menos eso creo ;-) Tengo varios libros de cocina internacional (que colecciono y que mis amigos más viajeros tienen a bien traerme desde todos los rincones del mundo) y en uno de ellos aparece esta receta, que es fácil y rica. Y me encanta pensar en la gastronomía búlgara. No es algo sobre lo que uno reflexione todos los días.

400 gramos de champiñones en láminas, 2 ajos picados, 100 gramos de olivas negras en láminas, 2 cucharadas de tomate triturado, 2 cucharadas de vino blanco, 1 cucharadita de azúcar, 1 limón, 1 cebolla tierna en juliana, perejil, aceite y sal.

En una sartén freír a fuego vivo los champiñones y el ajo durante unos minutos. Reducir el fuego y añadir las olivas, el tomate triturado y el vino. Dejar cocer 2 ó 3 minutos.

Añadir el azúcar, el zumo del limón y la cebolla tierna. Salar y espolvorear con abundante perejil picado.

Cocer unos minutos más y servir.

Es un acompañamiento exquisito, y es curioso lo bien que combinan el tomate, el limón y las olivas con los champiñones.