jueves, 22 de enero de 2009

Ventalls


Vale, este es, sin duda alguna, el postre número 1 del ránquing de postres caseros del pomelo. La receta es de Xocoa, una cadena de tiendas de chocolate que hace unos años tenía también una granjita en la calle Petritxol de Barcelona que era parada obligatoria en cualquier excursión a la ciudad. Allá llevábamos a nuestros visitantes de otras latitudes a probar ventalls (abanicos, en catalán), tartas, pastas y un suizo que quitaba el hipo. Por desgracia la granja ha cerrado, pero los establecimientos Xocoa han proliferado por toda la ciudad y venden bombones y creaciones con chocolate de todo tipo, muy recomendables.

En fin, vimos un día esta receta en la tele (hace unos cuantos años), la probamos y bueno, ahora el pomelo pide su ración cada par de meses. La hicimos, como demuestra la foto, para fin de año, y fue un éxito, particularmente con Ainhoa ;-)

2 claras de huevo (grandes), 100 gramos de almendra molida, 100 gramos de azúcar, 200 gramos de nata líquida, 300 gramos de chocolate de cobertura.

Calentar la nata líquida y cuando llegue al punto de ebullición, retirar del fuego y poner el chocolate cortado a trocitos. En la receta original, la nata se añadía en dos partes, pero yo lo hago así y sale bueno igual. Remover bien hasta que el chocolate se deshaga por completo. Dejar enfriar, y una vez frío conservar en la nevera (si puede ser, durante un par de horas).

Montar las claras a punto de nieve. Añadir el azúcar y seguir batiendo. Cuando el azúcar esté bien incorporado, añadir la almendra en polvo y remover suavemente con una espátula.

En la receta original, la mezcla se pone en una manga pastelera y con ella se hacen unos discos de merengue sobre una bandeja forrada con papel de horno. Todavía soy un poco patosa con la manga, y las últimas veces que lo he hecho tenía un poco de prisa, así que yo preparo los discos con unos aros para moldear la comida. La cuestión es que tienen que quedar unos discos de merengue perfectamente redondos y no muy gruesos. Se hornean unos cinco minutos a 200 grados.

Y ya solo queda montarlos. Coger un disco de merengue, colocarle encima una buena cantidad de trufa y darle forma cónica (es decir, más trufa en el centro que en los bordes). Cubrir con otro disco y untar con un poco de trufa por encima. Se puede decorar con azúcar glas, fideos de chocolate o cualquier otra cosa que os guste. Si no los vais a consumir inmediatamente, guardadlos un rato más en la nevera, y en el momento de servir, cortadlos en cuartos. Hay que cortarlos en cuartos para que tengan la forma de ventall característica, y porque son una bomba calórica, así que mejor tomarlos en pequeñas cantidades.

3 comentarios:

c de cocina dijo...

Té una pinta de vici...els he vist passant per el carrer petritxoll, amb aquest farcit tan generós. Aquella botiga és per mirar, perque si no...
Pero aquesta recepta me l´apunto, no imaginava que no portés farina.
Moltes gràcies per compartir.

Bliss dijo...

¿No puedes poner nada bajo en calorias, leche?
Así no hay quien adelgace entre el fudge y esto... jajaja!

Un petonet molt fort!

Truja-chan dijo...

De res :-)

Era una de les nostres parades obligatòries a Barcelona. Ara tot és més de disseny, però continuen tenint una xocolata boníssima, i uns bombons mortals.

Juas! No, no estoy en modo bajo en calorías, me temo. Voy a ver si pesco alguna receta light, que al pomelo y a mí nos vendría bien... pero es que comer es un placer, placer que se duplica si lo que se come es chocolate ;-)

Besos!