miércoles, 5 de diciembre de 2007

Panellets


El 31 de octubre (el día del cumpleaños de mi mejor amigo ;-)), en Catalunya celebramos la Castanyada. Comemos, como supongo que se hace en todas partes, castañas y boniatos asados (slurps!) y cada vez más, gracias a la influencia de las películas y la cultura estadounidense, calabaza. Pero si hay un dulce típico en esa fecha, es el panellet.

La primera vez que leí la receta, pensé que no los iba a probar nunca (era muy joven :-)) porque no sonaban nada apetitosos. Vamos, que un puré de patatas con azúcar y almendras no iba a estar entre los platos estrella de mi cocina. Y sin embargo, cuanto más los pruebo, más me gustan. Y este año, mi amiga Xènia y yo nos propusimos hacerlos en casa, como todos los niños catalanes los preparan en el cole. Tuvimos como pinche a mi hijo Àlex, y quedaron absolutamente impresionantes. Sólo tengo que decir que devoramos dos kilos de panellets en tres o cuatro días. Así estoy de hermosa...

1 kilo de almendra cruda molida, 800 gramos de azúcar, 300 gramos de patata, 300 gramos de boniato, un poco de piel de limón rallada, piñones, almendra en grano, cacao en polvo.

La receta se puede hacer igual de bien con 600 gramos de patata o boniato, en lugar de mitad y mitad.

Poner a hervir las patatas y los boniatos con piel. Dejarlos cocer hasta que estén tiernos. Pelarlos y preparar un puré mientras todavía estén calientes. Una vez preparado el puré, dejar enfriar.

Agregar al puré frío el azúcar, la almendra molida y la ralladura de limón. Mezclar bien los ingredientes, sin amasar, ya que si se toca mucho, la masa se vuelve demasiado blanda.

Esta es la masa base. Se le puede añadir cacao, jarabe de fresa, coco, café...

Los panellets más clasicos son los de piñones. Para hacerlos, se hacen bolitas de masa del tamaño de una nuez, que se rebozan en los piñones hasta que queden bien cubiertas. También son muy típicos los de almendra, que tienen forma de bastoncillo y se rebozan en almendras picadas.

Para terminar de preparar los panellets, hay que ponerlos sobre una placa de horno forrada con papel sulfurizado y hornearlos unos diez minutos a horno fuerte, hasta que estén dorados.

Y ya solo queda dejarlos enfriar y disfrutarlos. Son muy divertidos de hacer con niños y realmente riquísimos.

3 comentarios:

Ganglis dijo...

I quin es aquest millor amic que fa el cumpleanys el 30 d'octubre???

Japotruja dijo...

Aix, aix, aix... que l'he cagat. Volia dir el 31. Ni ho havia pensat... Aix... El meu pobre Ganglis... Ara mateix ho corregeixo :-P

Ganglis dijo...

Això està millor!